
El SAMSUNG TQ65Q8FAAUXXC, también identificado comercialmente como Q8F de 65 pulgadas, es un televisor QLED 4K de la gama 2025 que combina Quantum Dot, procesador Q4 AI Processor, Quantum HDR+, sistema Tizen y un diseño AirSlim de apenas 25,7 mm de grosor sin peana. Sobre el papel reúne muchos de los ingredientes que se esperan de un Smart TV actual de Samsung.
El punto que más condiciona la compra está menos destacado: su panel trabaja a 50 Hz y las entradas HDMI admiten como máximo 4K a 60 Hz. Para películas, televisión y streaming puede ser suficiente, pero coloca a este Q8F bastante lejos de los televisores de 100/120 Hz orientados a videojuegos y deporte. Tampoco dispone de Dolby Vision y su sistema de sonido se limita a 20 W y dos canales. Son compromisos importantes en un televisor de 65 pulgadas que, por nombre y equipamiento inteligente, puede parecer más avanzado de lo que realmente es en imagen y conectividad.
Los 50 Hz son su limitación más difícil de ignorar
Samsung especifica una frecuencia de refresco de 50 Hz para esta versión europea de 65 pulgadas. Es probablemente el dato que más debería influir en la decisión de quien vaya a conectar una consola actual o un PC.
Las tres entradas HDMI aceptan como máximo señal 4K a 60 Hz. Por tanto, aunque el televisor incorpora ALLM, Gaming Hub, HGiG, Game Motion Plus y otras funciones para juegos, no permite explotar los modos 4K a 120 Hz que ofrecen determinados títulos y consolas.
Esta combinación puede resultar algo contradictoria. El software incluye bastantes herramientas gaming, pero el panel y las entradas establecen un techo mucho más conservador que el de un televisor de 100/120 Hz.
Para jugar de forma ocasional a 60 fps no supone necesariamente un problema. Para quien compra una pantalla de 65 pulgadas pensando específicamente en PlayStation, Xbox o un PC potente, merece la pena subir a un modelo con 120 Hz nativos.
Motion Xcelerator no convierte el panel en uno de 120 Hz
El Q8F incorpora Motion Xcelerator, una tecnología destinada a mejorar la reproducción del movimiento. Conviene no confundir esta denominación con la frecuencia física del panel.
El procesamiento puede intervenir sobre la imagen para conseguir una sensación de movimiento más suave en determinadas circunstancias, pero no proporciona las mismas posibilidades que una pantalla capaz de actualizar físicamente 100 o 120 veces por segundo.
La diferencia resulta especialmente relevante en videojuegos de alta frecuencia y en escenas deportivas muy rápidas. Un comprador que vea principalmente películas y series probablemente dará menos importancia a este apartado.
Solo tres HDMI pueden quedarse cortos en un televisor que pretende ser el centro del salón
Samsung equipa este modelo con tres entradas HDMI. Una de ellas proporciona eARC/ARC para enviar sonido a una barra o receptor compatible.
Tres conexiones son suficientes para configuraciones sencillas, pero en un televisor de 65 pulgadas es fácil agotarlas. Una barra de sonido mediante eARC, una consola y un reproductor multimedia ya pueden ocupar las tres. Añadir una segunda consola, PC o reproductor Blu-ray obliga a desconectar equipos o recurrir a un switch HDMI o receptor AV.
Algunos televisores de categorías superiores incorporan cuatro HDMI, una diferencia pequeña en la ficha técnica que puede ahorrar bastantes molestias durante años de uso.
La ausencia de Dolby Vision continúa condicionando el HDR
El TQ65Q8FAAUXXC es compatible con HDR10+ Adaptive y utiliza Quantum HDR+. Samsung continúa, sin embargo, sin incorporar Dolby Vision.
Esto no significa que el contenido Dolby Vision quede necesariamente sin reproducir: dependiendo del servicio y del contenido, se utilizará un formato HDR compatible alternativo cuando esté disponible. Lo que no se obtiene es el procesamiento específico de los metadatos Dolby Vision.
La importancia depende del contenido consumido. HDR10 y HDR10+ cubren muchas situaciones, pero Dolby Vision tiene una presencia considerable en plataformas de streaming y soportes audiovisuales. Marcas como LG, Sony, TCL o Hisense ofrecen modelos compatibles.
Quien quiera la mayor flexibilidad posible entre formatos HDR debería tenerlo en cuenta. Si la mayor parte del uso será TDT, YouTube o contenido SDR, probablemente será un asunto secundario.
QLED no significa que tenga el control de luz de un Mini LED u OLED
La denominación QLED hace referencia al empleo de Quantum Dot para trabajar el color. En este modelo Samsung utiliza además Dual LED y Supreme UHD Dimming para gestionar contraste e imagen.
No debe confundirse con un televisor Mini LED de atenuación local avanzada ni con un OLED donde cada píxel puede apagarse individualmente. Son tecnologías diferentes.
Esta diferencia se vuelve relevante para ver películas a oscuras. Escenas nocturnas, bandas negras y pequeños objetos luminosos sobre fondos oscuros son precisamente situaciones donde sistemas de iluminación más avanzados pueden conseguir negros y contraste percibido superiores.
El Q8F tiene otros argumentos, especialmente color, procesamiento y facilidad de uso, pero el término QLED por sí solo no garantiza el nivel de contraste de tecnologías de pantalla más caras.
El sonido de 20 W y 2 canales resulta modesto para una pantalla de 65 pulgadas
El sistema integrado proporciona 20 W RMS mediante una configuración de dos canales. Samsung añade procesamiento como OTS Lite, Adaptive Sound+ y Active Voice Amplifier, que ayudan a adaptar la experiencia sin necesidad de hardware adicional.
El problema físico continúa ahí: una televisión AirSlim de 25,7 mm de profundidad dispone de poco espacio para integrar altavoces grandes y desplazar cantidades importantes de aire.
Para informativos, programas, series y consumo cotidiano, el sistema integrado puede cumplir. Películas de acción, videojuegos y música son escenarios donde una buena barra de sonido aporta una diferencia mucho más evidente.
Q-Symphony permite combinar determinados equipos de sonido Samsung compatibles con los altavoces del televisor. Es una solución interesante, pero implica añadir otro dispositivo y otro coste para conseguir una experiencia sonora más acorde con una pantalla de 65 pulgadas.
El diseño AirSlim es atractivo, aunque una barra de sonido rompe parte de esa sencillez
Sin soporte, el televisor mide aproximadamente 25,7 mm de profundidad. Colgado de la pared puede ofrecer un aspecto bastante limpio y discreto, mientras que los marcos reducidos ayudan a que una pantalla de 65 pulgadas no parezca más aparatosa de lo necesario.
El inconveniente aparece si las limitaciones del sonido integrado obligan a acompañarlo de una barra. Entonces hay que reservar espacio adicional, utilizar una conexión HDMI eARC u óptica y gestionar un segundo dispositivo.
No es un problema exclusivo de este Samsung: es un compromiso habitual de los televisores cada vez más finos. Simplemente conviene incluir el sistema de sonido dentro del presupuesto si el objetivo es montar una pequeña experiencia de cine en casa.
El Q4 AI Processor mejora fuentes inferiores a 4K, pero no puede crear detalle inexistente
El Q4 AI Processor realiza escalado a 4K y aplica diferentes tratamientos de imagen. Esto tiene bastante importancia en una pantalla de 65 pulgadas, donde los defectos de una fuente de baja resolución son más visibles que en un televisor pequeño.
El procesamiento puede suavizar bordes, reducir determinados defectos y presentar de forma más agradable contenidos que no sean 4K. Lo que no puede hacer es recuperar información que nunca estuvo en la señal original.
Una emisión de baja tasa de bits o un vídeo antiguo continuará mostrando limitaciones. Cuanto más cerca se vea una pantalla de 65 pulgadas, más evidente será esa diferencia.
Es preferible interpretar el escalado como una herramienta para aprovechar mejor las fuentes existentes y no como una transformación de cualquier vídeo en 4K nativo.
El ecosistema Tizen está muy completo, pero no ofrece Apple AirPlay en esta referencia
Tizen sigue siendo uno de los puntos fuertes del televisor. Incluye aplicaciones, Samsung TV Plus, Bixby, Alexa, Gaming Hub y funciones domésticas mediante SmartThings, además de compatibilidad con Matter y capacidades de hub IoT.
Samsung anuncia además actualizaciones de Tizen durante siete años para esta generación, un compromiso especialmente interesante en un producto que normalmente permanece bastante tiempo en el salón.
Sin embargo, la ficha específica del TQ65Q8FAAUXXC indica Apple AirPlay como no disponible. Para un hogar muy integrado en iPhone, iPad y Mac puede ser una ausencia relevante frente a televisores que sí incorporan AirPlay directamente.
También hay que asumir que algunas funciones inteligentes, servicios y características de IA dependen de conexión a Internet, cuenta Samsung, región o dispositivos compatibles. No todo lo anunciado dentro del ecosistema Smart TV funciona necesariamente de forma aislada y sin registro.
Wi-Fi 5 cumple, pero no es la conectividad inalámbrica más actual
La conexión inalámbrica utiliza Wi-Fi 5, acompañada de Bluetooth 5.3 y Ethernet. Para streaming 4K en condiciones normales, una red Wi-Fi 5 correctamente configurada dispone de ancho de banda suficiente.
Por eso no debería convertirse en un motivo importante para descartar el televisor. Aun así, resulta llamativo que un modelo 2025 no dé el salto a Wi-Fi 6 cuando este estándar está ampliamente implantado en routers actuales.
Quien tenga el televisor cerca de una toma de red puede utilizar Ethernet y eliminar buena parte de las variables propias del Wi-Fi. Para servicios de streaming convencionales, la diferencia entre generaciones inalámbricas suele importar bastante menos que la calidad de la cobertura en la habitación.
Una pantalla de 65 pulgadas exige pensar bien dónde se va a colocar
El panel mide 65 pulgadas y el televisor tiene aproximadamente 145,1 cm de ancho. Con la peana alcanza unos 89 cm de altura y 27 cm de profundidad, mientras que el peso ronda los 21,2 kg con soporte.
No es una televisión especialmente pesada para su tamaño, pero instalarla solo puede resultar incómodo por la anchura del panel. Si se cuelga en la pared utiliza montaje VESA 400 x 300 mm y hay que escoger un soporte preparado para su tamaño y peso.
También conviene medir el mueble. Una pantalla de 65 pulgadas puede parecer adecuada observando únicamente la distancia de visionado y después descubrirse que la base disponible es demasiado estrecha o que otros dispositivos dejan poco espacio.
¿Para quién pesan más estos puntos débiles?
El TQ65Q8FAAUXXC resulta menos convincente para jugadores que quieran 4K a 120 Hz, propietarios de varias consolas y equipos HDMI, aficionados al cine que prioricen Dolby Vision o usuarios que busquen negros y contraste propios de OLED o Mini LED avanzado.
También hay mejores candidatos para quien pretenda utilizar exclusivamente los altavoces integrados y espere un sonido de gran escala. Los 20 W y dos canales encajan más con televisión cotidiana que con una experiencia cinematográfica.
En cambio, sus compromisos pesan menos para quien quiera una pantalla grande para streaming, televisión, películas y juegos a 60 Hz, valore el color de Quantum Dot y prefiera permanecer dentro del ecosistema Samsung y SmartThings.
¿Sus limitaciones deberían frenar la compra?
El Samsung Q8F de 65 pulgadas tiene un conjunto bastante completo para consumo audiovisual general: resolución 4K, Quantum Dot, HDR10+, Q4 AI Processor, Tizen, SmartThings, diseño AirSlim y numerosas funciones inteligentes.
El punto decisivo es el precio al que se encuentre frente a modelos de 100/120 Hz. Los 50 Hz y el límite de 4K a 60 Hz en los tres HDMI son restricciones de hardware que ninguna actualización posterior puede eliminar. La ausencia de Dolby Vision y el audio de 20 W completan una lista de sacrificios que merece conocer antes de comprar.
Si se utiliza principalmente para Netflix, televisión, películas y videojuegos ocasionales a 60 fps, esas limitaciones pueden ser perfectamente asumibles. Si la intención es conservarlo muchos años junto a consolas y hardware cada vez más capaces, merece la pena plantearse desde el principio un televisor de 120 Hz con HDMI 2.1 de mayor ancho de banda.
5 alternativas que pueden ser mejor opción de compra
- Samsung TQ65QN80F: puede ser una alternativa superior para quien quiera permanecer en Samsung pero busque un sistema de retroiluminación Mini LED y un planteamiento más orientado a altas frecuencias de refresco. Es una evolución especialmente lógica si videojuegos, deporte y contraste tienen bastante peso.
- Samsung TQ65Q70D: aunque pertenece a una generación anterior, puede resultar más interesante cuando se encuentra disponible a buen precio y se prioriza jugar a frecuencias superiores. Su panel de 100 Hz ofrece una ventaja clara frente a los 50 Hz del Q8F en movimiento y gaming.
- TCL 65C6K: puede ser mejor compra para quien priorice contraste y HDR, ya que apuesta por retroiluminación Mini LED y altas frecuencias de refresco. También resulta más adecuada para consolas y PC cuando se quieren superar los 60 Hz.
- Hisense 65U7Q: ofrece un planteamiento más orientado al HDR y al gaming, con tecnología Mini LED y una frecuencia de refresco superior. Puede resultar más equilibrada para combinar cine, deporte y videojuegos sin quedar limitado a 4K 60 Hz.
- LG OLED65B5: es una alternativa claramente más interesante para quien priorice cine, negros profundos, respuesta rápida y videojuegos de alta frecuencia. Su tecnología OLED y compatibilidad con Dolby Vision solucionan dos de las principales carencias del Samsung, aunque el posicionamiento de precio puede ser diferente.
Ficha técnica de SAMSUNG TQ65Q8FAAUXXC
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Marca | Samsung |
| Modelo | TQ65Q8FAAUXXC |
| Serie | Q8F 2025 |
| Tipo de pantalla | QLED |
| Tamaño | 65 pulgadas |
| Resolución | 3840 x 2160 píxeles, 4K UHD |
| Frecuencia de refresco | 50 Hz |
| Procesador | Q4 AI Processor |
| Escalado | 4K Upscaling |
| HDR | Quantum HDR+ |
| HDR10+ | Sí, Adaptive |
| Contraste | Dual LED |
| Micro Dimming | Supreme UHD Dimming |
| Tecnología de movimiento | Motion Xcelerator |
| Filmmaker Mode | Sí |
| Sistema operativo | Tizen Smart TV |
| Asistente integrado | Alexa |
| Bixby | Sí |
| SmartThings Hub | Sí |
| Gaming Hub | Sí |
| ALLM | Sí |
| HGiG | Sí |
| HDMI | 3 |
| Entrada máxima HDMI | 4K a 60 Hz en HDMI 1, 2 y 3 |
| eARC/ARC | Sí |
| USB | 2 x USB-A |
| Ethernet | Sí |
| Wi-Fi | Wi-Fi 5 |
| Bluetooth | Bluetooth 5.3 |
| Salida óptica digital | Sí |
| Potencia de audio | 20 W RMS |
| Configuración de altavoces | 2 canales |
| OTS | OTS Lite |
| Q-Symphony | Sí |
| Diseño | AirSlim |
| Color frontal | Gris titanio |
| Dimensiones sin peana | 1450,9 x 831,8 x 25,7 mm |
| Dimensiones con peana | 1450,9 x 890 x 270,4 mm |
| Peso sin peana | 20,7 kg |
| Peso con peana | 21,2 kg |
| Montaje VESA | 400 x 300 mm |