
La HILLMILES MileCity es una bicicleta eléctrica urbana de cuadro bajo que intenta reunir casi todo lo necesario para desplazarse a diario: motor trasero de 250 W, batería extraíble de 36 V y 13 Ah, siete velocidades, cinco niveles de asistencia, ruedas de 26 pulgadas, suspensión delantera, frenos de disco y portaequipajes. La asistencia está limitada a 25 km/h y la autonomía anunciada para esta versión alcanza hasta 80 km, aunque existen fichas del mismo modelo que elevan esa referencia en condiciones favorables de asistencia.
Sobre el papel resulta una propuesta muy completa, pero hay varios compromisos que merecen atención. El principal es el peso: ronda los 26,85 kg. Además, utiliza un sensor de velocidad o cadencia en lugar de un sensor de par, los frenos de disco son mecánicos y la autonomía máxima depende enormemente del nivel de asistencia y de las condiciones. Es una bicicleta pensada para rodar cómodamente por ciudad, no para cargarla por unas escaleras todos los días.
Sus 26,85 kg convierten el peso en uno de sus principales inconvenientes
La MileCity pesa aproximadamente 26,85 kg. Es una cifra comprensible teniendo en cuenta el motor, la batería de 468 Wh, el cuadro, la suspensión, el portaequipajes y el resto del equipamiento, pero sigue siendo un peso elevado en cuanto desaparece la ayuda eléctrica.
Mientras se circula, el motor disimula buena parte de esos kilos. El problema aparece al meterla en un ascensor pequeño, subir escaleras, colocarla en determinados portabicicletas o levantarla para superar un obstáculo.
Este aspecto puede pasar desapercibido al comparar únicamente motor y autonomía. Para alguien con garaje a nivel de calle tendrá poca importancia. Para quien vive en un segundo piso sin ascensor puede convertirse en el factor que determine si realmente utiliza la bicicleta todos los días.
También conviene tenerlo presente cuando se agota la batería. Sigue siendo posible pedalear, pero mover una e-bike de casi 27 kg sin asistencia resulta muy diferente a hacerlo con una bicicleta urbana convencional de 12 o 15 kg.
Los 80 km de autonomía no deberían tomarse como una distancia garantizada
La batería tiene 36 V, 13 Ah y aproximadamente 468 Wh. Es una capacidad razonable para una bicicleta urbana y permite realizar desplazamientos bastante más largos que los de muchas e-bikes compactas.
La cifra de autonomía, sin embargo, requiere contexto. Para esta versión se anuncian hasta 80 km y otras fichas comerciales de la MileCity 1 sitúan la autonomía máxima asistida incluso entre 80 y 100 km bajo determinadas condiciones.
Eso no significa que todos los usuarios vayan a recorrer esa distancia con una carga. El peso del ciclista, las pendientes, temperatura, viento, presión de los neumáticos, número de arrancadas y nivel de asistencia modifican considerablemente el consumo.
Cuanto mayor sea la ayuda solicitada al motor, menor será la distancia disponible. Por eso resulta más sensato considerar la autonomía máxima como una referencia favorable y planificar los desplazamientos con margen, especialmente durante los primeros días mientras se conoce el consumo real de la bicicleta.
El sensor de velocidad no ofrece la naturalidad de un sensor de par
La MileCity utiliza un sensor de velocidad o cadencia para gestionar la asistencia. El sistema detecta el pedaleo y activa el motor según el nivel seleccionado.
Es una solución habitual en bicicletas eléctricas asequibles y cumple correctamente con el objetivo de reducir el esfuerzo. Sin embargo, no mide directamente cuánta fuerza está ejerciendo el ciclista sobre los pedales como hace un sensor de par.
La diferencia se aprecia en la forma de entregar la potencia. Un buen sensor de par puede aumentar o reducir la ayuda de manera proporcional al esfuerzo del ciclista, creando una sensación muy cercana a pedalear con unas piernas extraordinariamente fuertes. Un sensor de cadencia tiende a ofrecer una asistencia más dependiente del movimiento de los pedales y del nivel previamente seleccionado.
Para desplazarse al trabajo sin llegar cansado, el planteamiento de la HILLMILES puede ser perfectamente suficiente. Un ciclista acostumbrado a e-bikes con sensor de par puede encontrar la respuesta menos refinada.
Los 42 Nm son adecuados para ciudad, pero no están pensados para pendientes extremas
El motor de buje trasero entrega 250 W y alrededor de 42 Nm. Su velocidad asistida máxima es de 25 km/h, una configuración coherente con una bicicleta eléctrica urbana de pedaleo asistido.
Los 42 Nm ofrecen ayuda suficiente para arrancadas y pendientes moderadas, pero actualmente existen bicicletas urbanas con motores centrales o traseros que desarrollan bastante más par.
La diferencia cobra importancia para ciclistas pesados o recorridos con desniveles continuos. En una ciudad fundamentalmente llana, perseguir cifras de 70 u 80 Nm aporta bastante menos valor; cuando cada trayecto incluye varias cuestas pronunciadas, el par adicional empieza a justificar su coste.
Las siete velocidades ayudan a elegir un desarrollo apropiado y constituyen una ventaja importante frente a las e-bikes monovelocidad, pero no pueden sustituir completamente la diferencia entre un motor de 42 Nm y otro considerablemente más potente.
Siete velocidades aportan versatilidad, aunque siguen siendo una transmisión sencilla
La transmisión Shimano de siete velocidades permite adaptar mejor el esfuerzo que una configuración de una sola marcha. Es especialmente útil al arrancar, afrontar una subida o continuar pedaleando cuando se reduce la asistencia.
No obstante, estamos ante un planteamiento funcional y urbano, no ante una transmisión deportiva de gama alta. Siete relaciones son suficientes para la mayoría de desplazamientos por ciudad, pero ofrecen menos escalonamiento que sistemas de ocho, nueve o más velocidades.
Esto tiene poca importancia para alguien que utiliza el motor durante prácticamente todo el trayecto. Quien quiera pedalear intensamente, recorrer carreteras con desniveles muy variados o utilizar la bicicleta como una híbrida convencional puede preferir una transmisión más amplia.
La ventaja de la solución sencilla es que resulta conocida, fácil de entender y normalmente menos costosa de mantener.
Los frenos de disco son mecánicos, no hidráulicos
La MileCity monta frenos de disco mecánicos delanteros y traseros de 160 mm. La presencia de discos es adecuada para una bicicleta que ronda los 27 kg y puede alcanzar rápidamente los 25 km/h con asistencia.
Pero conviene diferenciar estos frenos de unos hidráulicos. En los mecánicos, la fuerza de la maneta se transmite mediante cable. Los hidráulicos suelen ofrecer un accionamiento más suave, mejor modulación y mayor sensación de control con menos esfuerzo en la maneta.
Los mecánicos también requieren determinados ajustes a medida que las pastillas se desgastan. Su lado positivo es una mecánica relativamente sencilla que numerosos talleres pueden mantener sin equipamiento especializado.
Para desplazamientos urbanos normales son una solución coherente. En ciudades con descensos largos, ciclistas próximos a la carga máxima o usuarios acostumbrados al tacto de unos buenos hidráulicos, este es uno de los apartados donde la competencia puede ofrecer una mejora perceptible.
La suspensión delantera mejora el confort, pero aumenta peso y mantenimiento
La horquilla con suspensión ayuda a absorber baches, juntas y pequeñas irregularidades. Combinada con los neumáticos de 26 × 1,95 pulgadas, proporciona un planteamiento más confortable que el de una urbana completamente rígida.
Es una ventaja especialmente apreciable en calles deterioradas y pistas compactas sencillas. No convierte, sin embargo, a la MileCity en una bicicleta de montaña. Su geometría, equipamiento y concepto siguen orientados principalmente al desplazamiento urbano.
La suspensión añade además peso y otro componente que puede requerir mantenimiento. Sobre carriles bici y asfalto muy liso, una horquilla rígida permite construir bicicletas más ligeras y sencillas.
La conveniencia depende por completo de las rutas habituales: cuanto peor sea el firme, más fácil resulta justificarla.
La batería extraíble es práctica, pero una carga completa requiere varias horas
Uno de los mejores detalles de la MileCity es poder extraer la batería de 36 V y 13 Ah. Esto permite dejar la bicicleta en un garaje o trastero y llevar únicamente la batería hasta una toma de corriente.
También facilita guardarla en interiores cuando las temperaturas son desfavorables y evita tener que colocar toda la bicicleta junto a un enchufe.
La contrapartida es el tiempo de recarga. Dependiendo de la ficha comercial y las condiciones, se indican aproximadamente entre 4 y 7 horas para completar el proceso. No es una batería pensada para recuperar toda su autonomía durante una parada breve.
Para cargar durante la noche resulta irrelevante. Quien necesite hacer muchos kilómetros por la mañana y repetir el recorrido pocas horas después tendrá que gestionar mejor el nivel de batería.
La protección frente al agua no equivale a despreocuparse del clima
La documentación comercial del modelo presenta protección frente a salpicaduras y existen diferencias entre fichas respecto al grado indicado para determinados componentes. Por ello, no conviene interpretar la bicicleta completa como si fuese un vehículo preparado para una inmersión o para recibir agua a presión.
Una e-bike urbana está diseñada para enfrentarse a las condiciones razonables propias del desplazamiento cotidiano, pero batería, pantalla, conectores y componentes eléctricos siguen requiriendo un mantenimiento adecuado.
También resulta recomendable evitar sistemas de lavado a presión sobre rodamientos y componentes eléctricos. Para alguien que va a utilizar la bicicleta durante todo el año, esta precaución forma parte del mantenimiento normal de una e-bike.
El cuadro bajo facilita subir y bajar, pero la talla no sirve para absolutamente todos
La altura de acceso ronda los 44 cm, una característica muy práctica en ciudad. Facilita montar y desmontar en semáforos y resulta especialmente cómoda para personas con movilidad limitada o que simplemente prefieren no pasar la pierna por encima de un tubo superior elevado.
La marca sitúa aproximadamente entre 155 y 185 cm la estatura recomendada. Ese margen cubre a muchos usuarios, pero deja claro que una geometría única no puede adaptarse perfectamente a todo el mundo.
Una persona muy alta debería comprobar cuidadosamente la extensión del sillín y la posición del manillar antes de comprar. Lo mismo ocurre con quien tenga proporciones corporales particulares aunque su estatura se encuentre dentro del intervalo recomendado.
En bicicletas utilizadas a diario, una postura ligeramente incorrecta puede acabar teniendo más importancia que una diferencia pequeña de autonomía o potencia.
El portaequipajes es útil, aunque la carga total sigue teniendo un límite
La bicicleta incorpora portaequipajes trasero, una ventaja real para desplazamientos cotidianos. Permite instalar alforjas o transportar objetos sin cargar constantemente con una mochila sobre la espalda.
La carga máxima declarada para la bicicleta alcanza 120 kg, mientras que el portaequipajes se anuncia para cargas de hasta 25 kg en las fichas que especifican este dato.
Eso no significa que ambos límites puedan sumarse sin más. El peso del ciclista, accesorios y equipaje debe mantenerse dentro de las restricciones aplicables al conjunto.
Para compras, una mochila o desplazamientos al trabajo resulta práctico. Quien pretenda transportar habitualmente cargas muy pesadas debería considerar directamente una bicicleta eléctrica de carga.
La iluminación trasera es menos completa de lo que podría esperarse
La MileCity dispone de faro LED delantero, mientras que algunas fichas actuales describen la parte trasera mediante reflector en lugar de una luz trasera eléctrica equivalente.
Para una bicicleta específicamente orientada a desplazamientos urbanos, una iluminación delantera y trasera plenamente integrada sería preferible. Quien vaya a circular de noche debería comprobar el equipamiento exacto de la unidad adquirida y, si es necesario, instalar una luz trasera independiente adecuada.
No es una carencia difícil de solucionar, pero sí uno de esos pequeños detalles que importan más en el uso diario que en una lista de especificaciones.
¿Para quién pueden pesar especialmente estas limitaciones?
- Personas que viven sin ascensor: los 26,85 kg pueden convertir cada subida y bajada en una tarea desagradable.
- Ciclistas de ciudades con pendientes fuertes: deberían comparar los 42 Nm con alternativas de mayor par.
- Usuarios que buscan una asistencia muy natural: un modelo con sensor de par ofrece una respuesta más proporcional al esfuerzo.
- Quien realiza descensos frecuentes: puede preferir frenos hidráulicos frente a los discos mecánicos.
- Personas que necesitan recorrer siempre cerca de 80 km: no deberían dimensionar sus trayectos suponiendo que alcanzarán sistemáticamente la autonomía máxima anunciada.
- Usuarios de menos de 155 cm o más de 185 cm: deberían comprobar cuidadosamente la ergonomía antes de elegir este cuadro.
Cinco alternativas que pueden ser mejor opción de compra
1. Decathlon Rockrider E-ACTV 100. Puede resultar una alternativa más interesante para quien valore especialmente una red amplia de tiendas y talleres donde realizar ajustes, mantenimiento y conseguir asistencia posventa. Para una bicicleta utilizada diariamente, la facilidad para acceder al servicio técnico puede pesar tanto como unos kilómetros adicionales de autonomía.
2. Moma Bikes E-Bike 26.2. Es una alternativa lógica para quien busque una bicicleta eléctrica urbana de 26 pulgadas con una configuración convencional y una marca con presencia consolidada en España. Puede resultar más atractiva para quien conceda mucha importancia a la disponibilidad de recambios y a una gama de bicicletas eléctricas conocida.
3. ENGWE P275 SE. Puede ser una opción superior para quien priorice una experiencia eléctrica más refinada y un planteamiento urbano moderno. Resulta especialmente interesante si el usuario quiere comparar la respuesta de la asistencia y la integración del sistema eléctrico antes de decidirse por la configuración más sencilla de la MileCity.
4. ADO Air 28. Es una alternativa especialmente atractiva para quien quiera una bicicleta urbana con una entrega de asistencia más natural gracias al sensor de par. Sus ruedas de 28 pulgadas también favorecen una rodadura eficiente y estable en desplazamientos largos por asfalto.
5. Tenways CGO800S. Puede ser mejor compra para quien priorice refinamiento urbano, mantenimiento reducido y una asistencia que responda de forma proporcional al pedaleo. Su planteamiento es más sofisticado para desplazamientos cotidianos, aunque normalmente exige asumir un presupuesto superior.
Conclusión: mucha bicicleta urbana por sus prestaciones, pero el peso y el sensor de cadencia marcan la experiencia
La HILLMILES MileCity ofrece una combinación práctica: batería extraíble de 468 Wh, motor de 250 W, siete velocidades, cinco niveles de asistencia, suspensión delantera, ruedas de 26 pulgadas y portaequipajes. Para ir al trabajo, hacer compras o desplazarse por ciudad tiene prácticamente todos los elementos básicos cubiertos.
Sus principales inconvenientes no están escondidos en una función exótica, sino en decisiones fundamentales de diseño. Casi 27 kg son muchos cuando hay que moverla sin motor. Los 42 Nm cumplen bien una función urbana, pero no son la referencia para pendientes fuertes. Y el sensor de velocidad o cadencia proporciona una asistencia menos natural que la de bicicletas equipadas con sensor de par.
Los frenos de disco mecánicos son otro ejemplo del posicionamiento del producto: funcionales y sencillos, pero menos refinados que unos hidráulicos. Lo mismo ocurre con la autonomía. Los 468 Wh proporcionan una reserva interesante, aunque los 80 km anunciados deben entenderse como una cifra dependiente de las condiciones, no como una distancia que vaya a repetirse automáticamente en cualquier trayecto.
Ninguno de estos compromisos debería frenar a quien quiere una e-bike urbana equipada, dispone de un lugar cómodo para guardarla y realiza recorridos de dificultad moderada. El cuadro bajo, la batería extraíble y las siete marchas son especialmente útiles en ese escenario.
La compra resulta menos convincente para quien tenga que cargarla diariamente por escaleras, viva rodeado de pendientes pronunciadas o busque una sensación de pedaleo especialmente natural. En esos casos, reducir peso, aumentar el par o pasar a un modelo con sensor de par puede aportar una mejora cotidiana mayor que perseguir la máxima autonomía anunciada.
Ficha técnica de HILLMILES MileCity
| Característica | HILLMILES MileCity |
|---|---|
| Tipo | Bicicleta eléctrica urbana de cuadro bajo |
| Color de la versión analizada | Gris |
| Motor | Motor de buje trasero |
| Potencia nominal | 250 W |
| Par motor | Aproximadamente 42 Nm |
| Velocidad máxima asistida | 25 km/h |
| Batería | 36 V, 13 Ah |
| Capacidad energética | 468 Wh |
| Batería extraíble | Sí |
| Autonomía anunciada | Hasta 80 km en la versión indicada; algunas fichas sitúan el máximo asistido en condiciones favorables hasta 100 km |
| Niveles de asistencia | 5 |
| Transmisión | Shimano de 7 velocidades |
| Sensor de asistencia | Sensor de velocidad/cadencia |
| Ruedas | 26 pulgadas |
| Neumáticos | 26 × 1,95 pulgadas |
| Suspensión | Horquilla delantera |
| Frenos | Discos mecánicos delanteros y traseros |
| Diámetro de los discos | 160 mm |
| Pantalla | Indicador de información de conducción |
| Faro delantero | LED |
| Portaequipajes | Sí |
| Carga máxima de la bicicleta | 120 kg |
| Altura recomendada del ciclista | Aproximadamente 155-185 cm |
| Altura de acceso del cuadro | Aproximadamente 44 cm |
| Peso neto | Aproximadamente 26,85 kg |
| Dimensiones aproximadas | 168,5 × 65,5 × 106 cm |