
La CATA VI 59036 es una vinoteca integrable de 59 cm pensada para formar parte del mobiliario de cocina y almacenar hasta 36 botellas. Su principal atractivo está en combinar ese formato encastrable con dos zonas de temperatura, control electrónico, estantes de madera, iluminación LED y puerta reversible.
La propuesta tiene sentido para quien quiere mantener blancos y tintos a temperaturas diferentes sin colocar una vinoteca independiente en otra estancia. Sin embargo, hay varios detalles que conviene estudiar antes de reservarle un hueco en la cocina: las 36 botellas son una capacidad calculada con botellas estándar, las dos zonas tienen rangos diferentes, solo incorpora tres estantes y su clasificación energética G resulta poco destacable frente a algunas alternativas actuales.
Las 36 botellas son una capacidad máxima condicionada por su tamaño y colocación
La cifra de 36 botellas es probablemente el dato que más llama la atención de la VI 59036, pero no debería interpretarse como una capacidad garantizada con cualquier colección de vino.
CATA toma como referencia botellas bordelesas estándar de 750 ml y advierte de que la capacidad real varía según la forma de colocarlas y sus dimensiones. Esto tiene consecuencias bastante claras para quien compra vinos en formatos variados.
Las botellas borgoñonas, algunas de espumoso y otras referencias con cuerpos especialmente anchos ocupan más espacio. Cuando se mezclan con botellas bordelesas puede ser necesario modificar la disposición prevista, reduciendo el número total que cabe dentro.
No se trata de un problema exclusivo de CATA: las capacidades nominales de las vinotecas suelen calcularse utilizando una botella de referencia. Aun así, quien tenga una colección dominada por champán, cava o botellas de formas poco convencionales debería considerar los 36 huecos como una cifra teórica y no como una promesa de almacenamiento real.
Dos zonas de temperatura, pero no son dos compartimentos idénticos
La doble zona es una de las mejores razones para elegir este modelo. Permite mantener diferentes tipos de vino a temperaturas distintas dentro del mismo aparato, algo mucho más versátil que una vinoteca de temperatura única.
Sin embargo, conviene conocer cómo están planteadas esas zonas. CATA establece para la superior un intervalo aproximado de 5 a 13 ºC, orientado a blancos jóvenes, dulces, rosados y espumosos, mientras que la zona destinada a blancos de crianza y tintos trabaja aproximadamente entre 13 y 22 ºC.
Esto significa que no se dispone simplemente de dos compartimentos intercambiables capaces de reproducir cualquier temperatura dentro de todo el intervalo. La organización de las botellas queda condicionada por los rangos previstos para cada zona.
Para una colección convencional de tintos y blancos es una distribución bastante lógica. Puede resultar menos flexible para un aficionado que quiera reorganizar libremente toda la capacidad o utilizar ambas zonas a temperaturas bajas.
Tres estantes de madera dejan una organización interior menos granular
La VI 59036 incorpora tres estanterías de madera. Visualmente encajan bien con el carácter de una vinoteca y permiten distribuir las botellas horizontalmente, pero tres niveles son relativamente pocos para una capacidad anunciada de 36 botellas.
Esto obliga a aprovechar el espacio mediante una colocación bastante densa. El inconveniente aparece cuando se quiere sacar una botella concreta situada entre otras, especialmente si la colección contiene formatos diferentes.
Algunas vinotecas comparables ofrecen un mayor número de bandejas o sistemas deslizantes más elaborados. Cuantos más niveles independientes existen, más sencillo resulta clasificar la colección por denominación, variedad, añada o frecuencia de consumo sin tener que manipular otras botellas.
Para quien simplemente almacene vino y vaya renovando regularmente la colección será una cuestión secundaria. Un aficionado que quiera acceder frecuentemente a referencias concretas puede valorar más una distribución con mayor número de bandejas extraíbles.
La clase energética G es uno de sus puntos menos atractivos
La CATA VI 59036 está clasificada en la clase energética G de la escala europea actual. La documentación del fabricante indica un consumo aproximado de 140 kWh al año.
No significa que vaya a convertirse en el electrodoméstico que más electricidad consume de una vivienda, pero sí es un dato relevante porque una vinoteca permanece conectada las 24 horas del día. A diferencia de un horno o una placa, el consumo se acumula continuamente durante todo el año.
La comparación debe realizarse siempre con la etiqueta energética vigente y con vinotecas de tamaño y características semejantes. Ya existen modelos integrables de capacidad similar clasificados en F, de modo que CATA no destaca especialmente por eficiencia.
Si la intención es mantener la vinoteca funcionando durante muchos años, una diferencia aparentemente pequeña de consumo anual termina acumulándose. Es uno de esos inconvenientes que afectan poco a la experiencia diaria pero sí al coste de propiedad.
Sus 39 dB no son elevados, aunque tampoco equivalen al silencio
CATA declara aproximadamente 39 dB de nivel sonoro. Es una cifra razonable para una vinoteca con sistema de refrigeración y ventilación interna y debería integrarse correctamente en muchas cocinas.
Eso no significa que sea inaudible. El sistema de refrigeración puede alternar periodos de funcionamiento y reposo, y en una cocina completamente abierta al salón la percepción del ruido depende mucho de la acústica de la vivienda y de la sensibilidad del usuario.
Este punto tiene poca importancia en una cocina independiente. En un estudio, apartamento pequeño o salón con cocina integrada, comparar los decibelios de distintas alternativas sí merece la pena. Existen modelos equivalentes que declaran alrededor de 37 dB.
La instalación integrable exige planificar correctamente el mueble y la ventilación
Una vinoteca de encastre total no ofrece la libertad de una unidad independiente. La VI 59036 mide aproximadamente 590 mm de ancho, 563 mm de fondo y 595 mm de alto, por lo que necesita un nicho preparado para recibirla.
La documentación de instalación contempla además las aberturas necesarias para la circulación del aire. No es recomendable introducir el aparato simplemente en cualquier hueco que coincida aproximadamente con sus dimensiones exteriores.
Una ventilación insuficiente puede dificultar la evacuación del calor generado por el sistema de refrigeración. Esto puede incrementar el tiempo de funcionamiento y perjudicar las condiciones de trabajo del electrodoméstico.
La puerta reversible facilita bastante la adaptación a distintas cocinas, pero antes de comprar sigue siendo fundamental medir anchura, profundidad y altura disponibles y comprobar las necesidades de ventilación del mueble.
Sus 33,2 kg hacen especialmente importante acertar antes de instalarla
El peso neto se sitúa alrededor de 33,2 kg. No es algo preocupante una vez instalada, pero recuerda que estamos ante un electrodoméstico que requiere una integración relativamente permanente.
Cambiar posteriormente una vinoteca independiente es sencillo; sustituir un aparato encastrado obliga a encontrar otro cuyas dimensiones y requisitos de ventilación encajen en el espacio disponible.
Por eso en este tipo de producto merece la pena pensar a largo plazo. Capacidad, número de zonas y distribución interior deberían ser suficientes no solo para la colección actual, sino también para la que razonablemente pueda tenerse dentro de unos años.
La temperatura ambiental también condiciona dónde puede instalarse
La clase climática indicada por CATA es SN/N/ST, correspondiente a unas condiciones ambientales aproximadas de entre 10 y 38 ºC. Dentro de una vivienda climatizada esto normalmente no plantea ninguna dificultad.
El dato cobra importancia cuando se piensa instalar la vinoteca en un garaje, estancia sin climatización o zona sometida a temperaturas extremas. Los sistemas frigoríficos están diseñados para trabajar dentro de determinados intervalos ambientales y salir de ellos puede afectar al funcionamiento esperado.
Por tanto, el hecho de que físicamente pueda instalarse en determinado lugar no significa automáticamente que sea la ubicación adecuada.
Está mejor preparada para servir vino que para una gran colección de envejecimiento
La doble temperatura y el intervalo disponible hacen que la VI 59036 resulte especialmente práctica para tener distintos vinos preparados para su consumo. Blancos y espumosos pueden mantenerse más fríos mientras los tintos ocupan su correspondiente zona.
Eso no es exactamente lo mismo que diseñar una cava de larga conservación para una colección importante. Quien busque fundamentalmente envejecimiento durante años puede preferir una vinoteca especializada en conservación, con mucha mayor capacidad y una temperatura uniforme apropiada para almacenar la colección.
La CATA encaja mejor en una cocina donde se consumen vinos regularmente y se quiere disponer de diferentes temperaturas de servicio. Para guardar cientos de botellas durante largos periodos existen soluciones más adecuadas.
¿Para quién pueden ser decisivas estas limitaciones?
El comprador que más debería estudiar la capacidad es quien tenga muchas botellas de champán, cava, Borgoña u otros formatos anchos. En esas circunstancias, planificar la compra sobre la cifra exacta de 36 botellas puede provocar una decepción cuando se organice realmente el interior.
También hay mejores candidatos para quien priorice eficiencia energética o busque el menor ruido posible. La clase G y los 39 dB son cifras aceptables dentro del funcionamiento del aparato, pero no representan el extremo más avanzado de su categoría.
En cambio, para una cocina donde se quiera integrar una colección moderada de botellas principalmente estándar, la combinación de dos temperaturas, puerta reversible, control electrónico e integración completa tiene bastante sentido.
5 alternativas que pueden ser mejor opción de compra
- Climadiff CBI36D2B: mantiene una capacidad nominal de 36 botellas y dos zonas independientes, pero ofrece un intervalo de 5 a 20 ºC en ambas, tres bandejas deslizantes de madera, cristal con protección UV, sistema antivibración y un nivel sonoro declarado de 37 dB. También mejora a clase energética F, por lo que resulta una alternativa más completa para quien prioriza flexibilidad y eficiencia.
- La Sommelière LSBI36BDZ2: es especialmente comparable porque también se integra en columna y admite 36 botellas. Sus dos zonas trabajan entre 5 y 20 ºC y añade frío ventilado, bandejas deslizantes de madera y compatibilidad con Vinotag para gestionar la colección, ofreciendo más posibilidades para un usuario aficionado.
- Smeg CVI138RG: aumenta ligeramente la capacidad hasta 38 botellas y dispone de dos zonas de temperatura completamente independientes. Sus guías telescópicas, filtro de carbón activo y cristal con protección UV proporcionan un interior más elaborado para quien prioriza conservación, acceso a las botellas y calidad de construcción.
- Smeg CVI638RN3: ofrece hasta 38 botellas y dos zonas independientes, además de filtro de carbón activo, iluminación LED y protección frente a la radiación UV. Resulta más interesante para una instalación de gama alta donde el cuidado de las botellas y el acabado tengan más peso que contener el coste.
- Klarstein Vinsider Victoria 36 D: conserva la capacidad de 36 botellas y la doble zona en un formato integrable. Añade baldas extraíbles de madera, cristal con protección UV y sistema antivibraciones, características interesantes para quien busca una organización interior más práctica y una protección adicional de la colección.
¿Merece la pena comprar la CATA VI 59036?
La VI 59036 tiene argumentos razonables para una cocina donde el espacio de integración ya esté previsto. Las dos zonas permiten separar vinos que se sirven a temperaturas diferentes, la puerta reversible facilita el montaje, el control electrónico simplifica los ajustes y los estantes de madera ofrecen una presentación más apropiada que las bandejas metálicas básicas.
Sus principales inconvenientes aparecen al mirar más allá del número “36”. Esa capacidad está calculada utilizando botellas bordelesas estándar y puede reducirse al introducir formatos más voluminosos. Los tres estantes tampoco ofrecen una organización especialmente granular cuando la vinoteca está muy cargada.
La clase energética G y los aproximadamente 140 kWh anuales son probablemente sus puntos débiles más objetivos frente a alternativas recientes de clase F. Los 39 dB son razonables, aunque existen modelos algo más silenciosos. Y las dos zonas resultan útiles, pero sus rangos diferenciados ofrecen menos libertad que sistemas donde ambos compartimentos permiten seleccionar todo el intervalo de temperatura.
Ninguno de estos compromisos debería frenar automáticamente la compra. Para una colección moderada de tintos, blancos y espumosos en botellas mayoritariamente estándar, la CATA cumple bien su función y ofrece la ventaja estética de desaparecer dentro del mobiliario. Si se manejan muchas botellas anchas, se quiere máxima flexibilidad entre zonas o se busca una vinoteca que vaya a permanecer conectada durante muchos años con menor consumo, merece la pena comparar las alternativas antes de reservarle definitivamente el hueco de la cocina.
Ficha técnica de VI 59036
| Característica | CATA VI 59036 |
|---|---|
| Tipo | Vinoteca de encastre total |
| Capacidad nominal | 36 botellas estándar de 750 ml |
| Volumen útil | 85 litros |
| Número de zonas | 2 |
| Rango de temperatura | 5-22 ºC, distribuido en dos zonas |
| Zona para blancos jóvenes, dulces, rosados y espumosos | 5-13 ºC |
| Zona para blancos de crianza y tintos | 13-22 ºC |
| Control de temperatura | Electrónico |
| Panel de control | Touch control digital |
| Estanterías | 3 de madera |
| Iluminación interior | LED |
| Puerta | Reversible |
| Refrigeración | No Frost con ventilación interna |
| Nivel sonoro | 39 dB |
| Clase energética | G |
| Consumo energético | 140 kWh/año |
| Clase climática | SN/N/ST |
| Temperatura ambiente indicada | 10-38 ºC |
| Dimensiones | 590 × 563 × 595 mm |
| Peso neto | 33,2 kg |
| Alimentación | 220-240 V / 50 Hz |
| Refrigerante | R600a |